Marketing del Miedo/ fear marketing
Recopilado Por: Alvaro I. Martinez Murillo
De antemano una disculpa por las
ideas, opiniones y argumentos
presentados tal vez muchos se
molesten
Dentro las estrategias del marketing está el marketing de las emociones y deseos y dentro de ésta el marketing del miedo siendo la más usada y la más eficiente de los último 45 años , a partir del 2018 y en los fue impulsada con más fuerza y apoyada por un algoritmo que usa la desesperación para tener mas resultados, (el algoritmo es el brazo operativo del marketing del miedo).
El miedo es una tipología de comunicación, el marketing del miedo NO aterroriza a la gente pero promueve los servicios y productos de una manera mas rápida y efectiva con el resultado de mayores ventas, siendo sus principales etapas: generar un problema, agitación del problema mediante la ansiedad y brindarles la solución a ese problema que fue mostrado o creado; el marketing basado en el miedo se basa en el principio “FOMO” (Fear of Missing Out en inglés), Un botón del cerebro humano que apela al instinto de la no exclusión. A nadie le gusta sentirse relegado.
Problema
Agitación, ansiedad
Solución
El miedo es una de las emociones más importantes que es usada como arma para convencer y persuadir el comportamiento de las personas en el marketing del miedo es usado para para difundir (terrorismos, religión, Guerra, Política, miedo a envejecer, miedo a la obesidad, miedo al dolor, miedo al desamor, no aceptación, miedo a reducción o perder el ego, miedo a la pobreza, miedo al fracaso, miedo enfermarse… etc).
El algoritmo es el nuevo Dios, oráculo, nos dice que se espera de nosotros, nuestros destinos y que desear para establecer el nuevo mega consumismo, dejando de lado la experiencia tradicional y el marketing, convirtiendo el abandono de nuestra humanidad sea más fácil, los profesionales en marketing tiene un gran reto para los próximos dos años convertirse en especialistas en algoritmos para los cuales el estudio de los Sesgos cognitivos es la base fundamental del nuevo marketing más que el diseño, color , etc. ya que eso lo puede hacer una I.A.
“El marketing y la publicidad no venden, genera o muestra necesidades insatisfechas y te orientan a satisfacerlas con un impulso de compra”
El miedo crea una necesidad insatisfecha ya que si cualquier empresa, implícita o explícitamente promueve cualquier producto que pretende satisfacer alguna necesidad básica humana, ya sea relacionada con la salud y el bienestar, o con la búsqueda de seguridad ante los peligros, entre otros, estaremos dispuestos a comprar lo que sea necesario que satisfaga dichas necesidades, si actuamos impulsados por el miedo, la motivación de compra será más poderosa, (El miedo es un poderoso persuasor).
El marketing del miedo tiene grandes frenos:
La ética: al ser marketero sabemos que no hay marketing ético o moral si crees que existe algo similar es una hipocresía.
El miedo: cumple la ley de Weber-Fechner: “Si un estímulo crece en progresión geométrica, la percepción evolucionará en progresión aritmética”, o lo que es lo mismo, cuanto más se usa, menos eficaz será, o el miedo inducido tendrá que ser desproporcionadamente superior para obtener el mismo resultado.
La asociación de nuestra marca con un concepto negativo no parece la mejor estrategia a largo plazo. Se puede utilizar como un recurso puntual, pero al final, en la mayoría de las industrias, los consumidores adquieren productos que les hacen más felices pero usamos el miedo para crear esa insatisfacción para ofrecerles un servicio o productos que satisfagan su necesidad y se sientan felices pero felices momentáneamente para convertirlos en fieles consumidores.
“La clave no está en vender los miedos al cerebro, sino una solución a estos miedos”
Los miedos como cimientos de la sociedad
Los miedos son socializantes decía Sigmund Freud, “el costo de vivir en sociedad es renunciar a satisfacciones inmediatas por temor a las consecuencias”.
La agudización del miedo
Sin embargo, Pacho O’Donnell (La Sociedad de los Miedos. Editorial Sudamericana. Buenos Aires. 2009) dice:
“En los tiempos que corren la coerción se ejerce por sutiles vías de devastador efecto: el miedo a ser diferente, a ser excluido, a la desocupación, a “no tener” objetos o servicios que configuran la identidad social, al desamparo de la vejez”
Y agrega, “las religiones han echado y echan mano del miedo. Puede trazarse un parangón de ese mecanismo de inoculación del temor con la posmoderna religión laica del mercado que hoy nos aterroriza”. Así se comienza el camino de ansiedades, angustias, obsesiones, fobias, pánico y depresiones que marcan el camino desde que somos paridos.
Al miedo de los primeros años a la pérdida de apoyo y soporte, a ruidos fuertes, a objetos que surgen bruscamente, a personas extrañas, a la separación de los padres, a heridas, a animales y a máscaras, continúan los miedos a la oscuridad, a seres sobrenaturales, a lesiones físicas, a estar solo, al ridículo, a los exámenes, al aspecto físico, a truenos, a relámpagos y a la muerte típicas de la preadolescencia, que marcan nuestras vidas y establecen hábitos que perdurarán por mucho tiempo.
Ya adultos, prevalece en nosotros el miedo a ser distinto o singular, a la muerte, a perder lo que se tiene, al futuro, a no ser amado, al fracaso, al sufrimiento, a la locura, a la inseguridad urbana, a la vejez y a la soledad.
(Zigmunt Bauman. El miedo líquido. Ediciones Paidós Ibérica. Barcelona. 2007) dice:
“Así, frecuentemente poner distancia del otro peligroso, nos blinda. De allí que las relaciones con los objetos y con las personas sean “líquidas”
Fugaces, precarias, inconsistentes, defensivas, sustituibles, carentes de compromiso, todo lo cual transforma el natural gregarismo de la condición humana en una dispersión de islotes solitarios y cercados por el pánico.”. Agrega “¿acaso conocemos a alguien cuyo ordenador haya quedado inservible por culpa del siniestro efecto 2000? ¿Cuántos de nuestros amigos han muerto del mal de las vacas locas? ¿Cuántos de nuestros conocidos han enfermado o han sufrido alguna discapacidad por culpa de los alimentos transgénicos?”, y podríamos agregar otras tantas epidemias, alertas o augurios.
Completa el diagnóstico diciendo “La economía de consumo depende de la producción de consumidores y los consumidores que hay que producir para el consumo de productos “contra el miedo” tienen que estar atemorizados y asustados, al tiempo que esperanzados de que los peligros que tanto temen puedan ser forzados a retirarse y de que ellos mismos sean capaces de obligarlos a tal cosa (con ayuda pagada de su bolsillo, claro está)”
Efectos del miedo colectivo. Discriminación
La discriminación a los portadores del VIH/SIDA –a pesar que no se transmite sino por vía sexual o sanguínea-, a los portadores del virus de la gripe aviar o A(H1N1) –menos mortal que la gripe común-, a los inmigrantes o sus hijos –muchos de ellos nacidos y educados en esos países-, a las culturas árabes o islámicas –la mayoría integradas social y culturalmente-, a todo lo distinto que “amenace” el estilo de vida que disfrutamos en las culturas urbanas, son el resultado lógico de tanto miedo generado desde los medios, políticos, organismos multilaterales, religiones o sectas, etc., muchas veces asociados a las crisis económicas, utilidades de las empresas, campañas políticas o de captación de fieles.
David Seiferheld, (En http://marketingpolitico.org/cv_autor.php?id=169 Agosto 2008) docente e investigador universitario paraguayo, y trabajador de medios de difusión dice “Hemos diseñado una atroz pedagogía del miedo: miedo al extraño, miedo al distinto, miedo al diferente, miedo al indigente, miedo al carente, miedo al que todo lo tiene y al que nada tiene.”
Y agrega, “Aquellos que encubren su incapacidad para respetar a los demás divulgando todos los días la especie de que los demás son un peligro. Son los neo hobbesianos que hacen parecer a Hobbes un cuento infantil. Miedo al “invasor”, miedo al “joven delincuente”, miedo al “extranjero”, miedo al “vendedor ambulante”, hasta el miedo a quien ha logrado un buen pasar con trabajo honesto: miedo a los valores”
Y finaliza
“Los pedagogos del miedo han logrado que en las casas se alcen las murallas como mecanismo de defensa frente al próximo, al de al lado. Han logrado que bellos jardines están aprisionados tras las rejas: pobres flores, condenadas a nunca ser furtivamente tomadas por el enamorado que las llevará a la amada.”
El miedo en la Comunicación Publicitaria
Por su parte en lo que hace a la comunicación publicitaria, Douglas Rushcoff (Coerción. Porque hacemos caso a lo que nos dicen. Ediciones La Liebre de Marzo. Barcelona. 2001) se pregunta ¿Por qué los anuncios de las revistas de moda nos hacen sentir inferiores y, después de conseguirlo, por qué nos sentimos obligados a comprar los productos anunciados?¿Cómo podemos creer que somos conscientes de los efectos de la publicidad y el marketing si todavía sucumbimos a ellos? y luego relata el mecanismo de la venta Cara a Cara, donde al cliente se lo trata de convencer afectivamente, a partir de “actuar como amigo” o utilizando las técnicas de “hombre bueno, hombre malo” creadas por la CIA, o como los diseñadores de centros comerciales quieren que “los clientes nos perdamos dentro de ellos”, o como en los espectáculos “el sonido ensordecedor o las luces que enceguecen afectan el comportamiento” colectivo y sobre todo aumentan la vulnerabilidad emocional de sus concurrentes.
Por todo ello podemos afirmar que una parte del marketing, se basa en el miedo, y que en esos casos podríamos decir que allí “vender es encontrar una carencia, agudizar un miedo, crear un fetiche y distribuirlo en el mercado” algo de lo que por supuesto no podemos estar orgullosos pero es el verdadero trabajo el marketing.
Ejemplo
A continuación un ejemplo de marketing de miedo de acuerdo a la coyuntura con Ucrania :
Ucrania de Fernando Cervera: El marketing del miedo
"En las elecciones en Ucrania, un actor que interpretaba a un hombre de la calle que llega a presidente se ha convertido en presidente de un país en guerra. La campaña electoral permite comprobar cómo funciona el fantasma del miedo, el nacionalismo o la lucha por las señas de identidad a la hora de ir a votar... y ver que es igual en todas partes"
El cómico Vladímir Zelenski, famoso por haber interpretado a un honrado profesor de historia que llega a presidente, agradece a los ucranianos su apoyo: el 73,22% de sus compatriotas ha decidido que sea él el máximo representante del país.
Ucrania, por aquel entonces, acumulaba mucha tensión social. No obstante, sin entender el idioma era difícil darse cuenta. Abdala reconoce que «el primer año antes de la crisis, yo no sentía nada; apenas balbuceaba un poco de ucraniano. Veías que una persona se quejaba, pero bueno, algo no muy diferente a lo que puedes ver en otros paises. Aunque, evidentemente, fuera de la burbuja donde yo vivía la cosa era muy diferente.
Kiev es la capital de Ucrania y una de las ciudades más antiguas de Europa del Este. En 1921 el país fue una de las repúblicas fundadoras de la Unión Soviética (de ahí una característica de la actual ocupación de Rusia), pero se independizó en 1991 y el país no logró adaptarse al cambio.
"Ucrania era una olla a presión. No se había asumido aún el desmembramiento de la URSS; convivía una Ucrania joven más emprendedora y abierta, que viajaba y hablaba idiomas, con otra más cerrada y apegada a la era soviética".
Lo cierto es que el país vivía una situación límite con una gran desafección hacia el gobierno. Pero lo que comenzó como unas manifestaciones acabó por convertirse en un baño de sangre. «Nadie pensaba que la policía podía reprimir de esa forma, que iban a disparar contra gente desarmada. Nadie pensaba que podía haber tantos muertos. Pero sucedió y no hubo punto de retorno». La revolución adopta el nombre de la Plaza de la Independencia —en ucraniano Maidán Nezalézhnosti—; es decir, la revolución del Maidán. Allí se encuentran los monumentos a los «cien celestiales», que son las personas que muertas o heridas durante las protestas de 2014. Otro testimonio, que prefiere mantenerse en el anonimato, asegura que «las manifestaciones eran heterogéneas, y aunque no lo puedo asegurar, no creo que hubiera una lógica detrás de los disparos. Disparaban a la masa». Desde entonces, el conflicto ha abandonado la capital, pero se ha enquistado principalmente en las zonas de Lugansk, Donetsk y Crimea, que actualmente permanece anexionada a Rusia. El resto del país vive las consecuencias del conflicto de manera indirecta, con una situación de crisis social y económica que ha empobrecido a la población.
Pero la situación ha evolucionado en los últimos años. Según cuenta Bedasheva, el Instituto de Sociología de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania presentó recientemente un informe donde han mejorado por primera vez desde 1992 algunas puntuaciones subjetivas basadas en el testimonio de la población. Sin embargo, la evaluación de cuestiones más objetivas, como «cuántos pacientes estaban de baja por enfermedad» o «cuántos días estuvieron enfermos», permanece sin cambios y la evaluación de la atención médica, de forma general, ha empeorado.
La transmisión de las ideas
En épocas turbulentas, los líderes recurren a ciertas ideas que calan bien en la población. ¿Por qué algunas funcionan mejor que otras?
"Nuestra forma de pensar no es tan libre como podríamos esperar. La arquitectura del cerebro humano está moldeada por largos periodos prehistóricos donde se forjó la personalidad humana profunda. Durante milenios, nuestra especie formó tribus dentro de las cuales existía la cooperación, pero donde el comportamiento agresivo entre tribus era muy ventajoso evolutivamente. Tenemos una predisposición natural a ser racistas o poco tolerantes con culturas diferentes, especialmente en épocas donde no gobierna el estado de bienestar".
Justamente, en Ucrania, el estado de bienestar ha pasado por sus peores momentos. La inflación en 2015 fue del 48,7% —en Europa fue del -0,8%, es decir, los precios se abarataron en lugar de encarecerse—. Así pues, la inflación acumulada todos estos años ha ocasionado que, para poder comprar un paquete de chicles, tenga que pagarse con un fajo de billetes. En un país donde el salario mínimo es de 116 euros, y un kilogramo de carne puede valer cinco euros, no es raro ver a los jóvenes con dos o tres trabajos, o a los ancianos vender sus medallas de guerra por unos tres euros para poder comer.
Ucrania se enfrenta a un horizonte incierto que determinará en qué clase de país se convertirá en las próximas décadas, mientras que la población sufre las consecuencias de una guerra que ya se alarga demasiado. Pero, entre medias, un pequeño rayo de luz ha brotado en forma de un cómico que ha ganado unas elecciones frenando, por ahora, al oscuro monstruo del nacionalismo que hace viable la actual ocupación Rusa.
Dios, patria y rey
El lema triádico del carlismo resume las tres cartas que más se han jugado para justificar las guerras:
"Dios, patria, rey". En el marketing se explica que una idea puede ser entendida como un producto, pero que para venderla.
"hay muchísimos métodos y herramientas, como por ejemplo el marketing viral. Se basa en que el público transmita la información por sí mismo, y esta se extienda sola"
De hecho, la política ha vivido una auténtica revolución con su salto a las redes sociales, y Ucrania no ha sido una excepción. (Ejército, fe e idioma), ese fue el lema de Petró Poroshenko durante la campaña electoral que finalizó con su derrota. Y esas tres palabras se extendieron a toda velocidad por la sociedad ucraniana. No obstante, finalmente fue derrotado por Volodímir Zelenski, un cómico ajeno a la política que se presentó a las elecciones medio en broma, y que acaba de convertirse en el presidente. Pero, antes de su derrota, el marketing político entró en juego. La ciudad se llenó de carteles jugando las bazas del nacionalismo.
"Hay más ideas dentro del juego del marketing político, pero como Poroshenko ya falló en las otras, eligió las únicas en las que podía tener éxito".
Durante la etapa final de su mandato, Poroshenko militarizó aún más el país. El 26 de noviembre de 2016 pasado, aprobó el «estado de guerra en diez regiones durante treinta días, aunque su intención era prolongarlo hasta fechas cercanas a las elecciones —el Parlamento no se lo permitió—. El motivo oficial era el apresamiento por parte de Rusia de tres buques que habían invadido un espacio que ahora considera suyo y que, actualmente, está en disputa entre ambos países otra característica de la actual ocupación de Rusia a Ucrania. Si se analiza la situación, es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que Ucrania ha declarado el estado de guerra, y actual mente 2n 2022 se encuentra en guerra y muchos se preguntan si no fue una mera estrategia para mantenerse en el poder utilizando sentimientos patrióticos.
Por último, en cuanto al idioma, el ruso se habla especialmente en el Este y el Sur del país. De hecho, según datos del 2001, el 29,6% declaró que hablaba ruso de forma nativa y la mayoría lo utilizaba como segundo idioma. Pero, solo tres meses después de la revolución del Maidán, el Parlamento votó a favor de derogar una ley que permitía al ruso ser cooficial en algunos territorios, convirtiendo al ucraniano en el único idioma del estado. La tensión cultural generada en ese acto, más otros intereses geopolíticos, llevaron a que las regiones de Crimea y Sebastopol culturalmente más cercanas a Rusia no aceptaran el derrocamiento del anterior presidente y buscaran, ante el miedo de sufrir represiones, un acercamiento con el gobierno de Moscú. Todo ello desencadenó una intervención militar que dura hasta el día de hoy. Pero, por si eso fuera poco, el pasado octubre de 2016, la ciudad de Lviv la principal capital del Oeste de Ucrania aprobó una ley para prohibir las películas, libros y canciones en ruso.
"Lo más importante para el pueblo es estar bien, comer bien y hacer las cosas que le gustan. Esas otras ideas salen en los momentos de crisis. Si tienes seguridad, comida y estabilidad, te da igual qué ejército, qué fe y qué idioma haya. Lo que proclamaba Poroshenko no resolvía los problemas".
De hecho, muchas pensiones de jubilación ucranianas no llegan a los 48 euros, en un país donde el alquiler puede costar lo mismo que en España y la comida ser, ligeramente, más barata. Por ello, es muy habitual ver a los ancianos buscando en la basura alimentos, botellas de vidrio o plásticos que vender, o trabajando durante todo el día en los mercados callejeros a temperaturas que pueden llegar, en invierno, a -20ºC. Personas que, en muchos casos, durante la época soviética fueron maestros, ingenieros, científicos o filólogos. A ese nivel, el eslogan de «ejército, fe e idioma» tiene poco que ofrecer a una población empobrecida y al borde del colapso.
"El miedo ya se estableció y se agito el avispero y el actual presidente de Ucrania después de agitar el avispero ofreció una solución al problema (Lo más importante para el pueblo es estar bien, comer bien y hacer las cosas que le gustan. Esas otras ideas salen en los momentos de crisis. Si tienes seguridad, comida y estabilidad, te da igual qué ejército, qué fe y qué idioma haya. Lo que proclamaba Poroshenko no resolvía los problemas pero era la solución en base al marketing del miedo)".
MARKETING DEL MIEDO
Problema (EL MIEDO)
Agitación, ansiedad
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